"Have you trust in your Journey"



“Have you trust in your Journey” post inspirado de la hermosa cuenta Instagram “@dreamy_moons” porque me parece bastante apropiado a lo que vivimos hoy en día. Ella plantea que confiemos en nuestro camino y evitemos compararnos con el de los demás porque cada quien tiene sus procesos y no sabemos por lo que han pasado para llegar hasta allá. 


Vivimos en la era del 2.0, tenemos libre acceso de ver lo que hace todo el mundo y tenemos la oportunidad de vender una idea. Consumimos diariamente demasiado contenido que nos termina “embasurando” nuestros pensamientos y hasta nuestras creaciones. Podemos sentir que nos estamos quedando atrás porque no logramos tener tantos seguidores como equis persona o porque sencillamente nos cuesta adentrarnos en sobre qué enfocar nuestro camino y lo que podemos crear. 


Hace al menos dos años, sí, no ha pasado tanto tiempo… yo me sentía de esa forma. Me comparaba con todo mi entorno porque todo el mundo era una maquina de hacer cosas y yo “no estaba haciendo nada”, nada me motivaba y me costaba verme realmente. Me la pasaba procrastinando, viendo cuentas en Instagram de bloggers, modelos, portales de cine, moda, personas intelectuales que escribían cosas increíbles, mis propias amistades; yo sentía que jamás podría lograr eso y que no era ser así de creativa. “No soy lo suficientemente comprometida, organizada y creativa para ser una blogger”, “no sé escribir, cómo voy a escribir en un blog”, “no soy lo suficientemente linda o fotogénica para ser modelo”, “no soy lo suficientemente aguerrida y espontánea como esta amiga o influencer”, y yo misma me fui colocando las limitaciones y las excusas de lo que no podía ser capaz, diluyéndome y saboteándome. Reflejaba eso en los demás y eso era lo que terminaba proyectando. Nosotros somos nuestro primer enemigo, somos los primeros que nos cerramos las puertas y nos ponemos nuestras limitaciones. ¿Cómo vamos a saber si somos buenos para algo, si ni siquiera lo hemos intentado?  


Ahora la pregunta importante es, ¿para qué somos buenos?, no todos nacemos con un talento nato, hay personas que sí y es algo que admiro demasiado, pero sé que existen personas como yo que les cuesta saber lo que les motiva. En lo personal, eso era algo que me frustraba a horrores. Todo lo que comenzaba lo terminaba dejando porque no me emocionaba lo suficiente o me daba “flojera” continuar porque sentía que habían personas que lo podían hacer mejor que yo. Varias experiencias en mis relaciones interpersonales, es decir, amigos, familia, pareja, terminaron generando situaciones que me obligaron trabajar en mis emociones. Experiencias “oscuras”, porque si fueron y son un proceso difícil y de bastante sufrimiento, pero que me hicieron dar cuenta de lo que no quería. Quería dejar de entregar mi vida a los demás hasta no saber realmente qué era lo que estaba pasando conmigo porque era un momento de mucha confusión y cero motivación. 


Me di cuenta que no me conocía nada. Sabía más a los demás que de mí misma, siempre le dije que sí a todo, siempre entendí el proceso de los otros, pero ellos nunca podían entender el mío y yo siempre me terminaba diluyendo. Entonces decidí escribir todo lo que me pasaba y sentía, sin filtro (por eso siempre les recomiendo escribir), y empecé a darme cuenta del discurso que estaba teniendo conmigo misma (ahí es cuando se cae una de esas errada creencias: realmente sí me gusta escribir). Me trataba horrible, entonces cómo podía esperar que los demás me trataran con amor si yo misma lo hacía con bastante odio. Sí, darme cuenta de eso no fue nada sencillo  porque uno no cambia una línea de pensamiento así como así, todavía sigo trabajado en ese discurso. Tuve que adentrarme mucho en mí, y como dice el inicio de esta reflexión “Trust in your Journey” la vida te va presentando situaciones y experiencia que te llevan al camino correcto para la evolución de tu alma. 


La Psico-Astrología me ayudó mucho a entenderme y ser más amable conmigo misma (sé que parezco un testigo de Jehová repitiendo esto en todos lados), pero es la verdad. Pude observar que para yo crear y enfocarme en algo me tenía que emocionar y sentir motivada. Me puse a pensar en qué áreas de mi vida o cosas que he hecho es donde me siento más yo y soy feliz. El Cine era una de esas opciones, cada vez que estoy en un rodaje o veo una película, me siento completamente llena; mis clases de astrología es la otra opción, cada vez que termina la clase salgo feliz y emocionada, siempre quiero saber más, y si miramos bien adentro, sabremos cuando algo es para uno. He decidido dejar las excusas y confiar en mi camino. No soy una maquina de talentos, todavía me pongo las millones de excusas y me limito, pero he decidido estar más abierta a las experiencias que me presenta la vida. Si inconscientemente elegí una situación es porque esa situación, por más incómoda e incoherente que sea, me terminará dejando un aprendizaje y mi psique, por alguna razón, la terminó eligiendo. 


Para mí, parte de la vida es buscarle el significado a las experiencias, no quedarnos anclados a una que ya pasó, sino más bien, lo que nos dejó esa situación. Arquetipalmente hablando, la moraleja de los cuentos. Confiemos en nuestro proceso, sea rápido, sea lento, así sintamos que tenemos suerte o no, lo importante es ver dentro de nosotros y descubrir qué es lo que quiere nuestro corazón, más allá de las ataduras del ego. Vamos a confiar en nuestro camino. 

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